24 de noviembre — 10:00 – 12:00

Un espacio de reflexión y acompañamiento a la pérdida, al cambio, no sólo a la muerte física, sino también simbólica, cuando alguien pierde una pareja o un trabajo …

El taller planteará herramientas para acompañar estos procesos.

Cuando se experimenta alguna pérdida, ya sea pequeña o más sigfinicativa, eso nos obliga a movernos hacia una nueva adaptación, ya que inciden directamente en nuestra vida familiar, emocional, mental, e incluso nos afectan físicamente.

En otro aspecto, nos conducen o nos guían dando dirección a nuestro camino, moldeándonos y convirtiéndonos en las personas que seremos a partir de ellos.

Estas pérdidas nos cambiarán y transformarán, sobre todo en nuestro mundo interior, y desde aquí a nuestro corazón, cambiando así el cómo interpretamos y vivimos nuestra vida.

Pero la pérdida que más nos marca es la de un ser querido. Así es como nos encontramos con la muerte.

Que un día u otro moriremos todos, es irrevocable. Que son las experiencias más dolorosas, transformadoras y, por lo tanto, las experiencia más sagradas, también.

¿Por qué sigue siendo la muerte un tabú social? ¿Por qué no nos educan teniendo presente que esta u otra manera de vivir puede cambiar?

Es cuando cada muerte, cada pérdida significativa nos produce tanto dolor, sufrimiento…..

Aunque creamos que la muerte y la vida sean conceptos opuestos, tienen una relación  directa y, el cómo vivamos esa relación marcará la manera de vivir nuestra vida.

El objetivo del taller es tanto a nivel de educativo, intentar que la muerte sea menos tabú y que nos atrevamos a mirar ese hecho de frente, podamos reconocer el dolor que nos causa y ¿por qué no?,  poderlo compartir, ya que no estamos solos en esa experiencia de vida.

Y, entonces, hacer las paces con duelos vividos o pendientes de concluir.

Vamos a poner un poquito más de luz a lo que tanto nos horroriza, dándonos cuenta qué significa para nosotros estar de paso, compartir, sentir….

A parte del taller, se propone un donativo voluntario que se destinará a la MARATÓ de TV3, este año dedicada al cáncer y, por lo tanto, al tránsito, dolor, cambio y transformación asociados a esta circunstancia.

Dirección: Almudena Lucero. 30 años dedicada profesionalmente al mundo de la sanidad, cuidando y acompañando a personas enfermas o en situación de duelo.

 

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