Estos días son realmente especiales. Basta con mirar las noticias, escuchar la radio, abrir el whatsapp o el Facebook … por todas partes nos llegan informaciones que afectan, irremediablemente, nuestra sensibilidad.

Y en medio de tanta información es difícil discernir entre lo que es favorable para las personas o, por el contrario, es un juego de manipulación.

Todo ello no deja a nadie indiferente y crea incertidumbre ya que, demasiadas veces, pretende una confrontación, consiguiendo tenernos bien ocupados!

Qué fácil sería poder confiar totalmente en alguien que nos dijera aquellas palabras de sabiduría, más allá de dudas y de incertidumbres, que nos transmitiera la paz que tanta falta nos hace.

Cuando todo nuestro entorno se encuentra agitado, necesitamos encontrar un espacio resguardado, protegido …

El maestros de Yoga siempre han dicho que este espacio está dentro de nosotros. Pero eso no es fácil cuando los ánimos están exaltados.

Así como un atleta se prepara durante años para la carrera de su vida, también hay una preparación de fondo, un entrenamiento, una práctica día a día que te prepare para cualquier circunstancia que te pida el cien por cien de serenidad y de fuerza.

Como dice el maestro Ramiro Calle:

“Para ser bueno con un instrumento o con una profesión, se necesitan muchas y muchas horas de práctica y tener buenos, muy buenos maestros, un árbol tarda años en crecer ”

Entonces, porque pensamos o que será fácil y que podremos improvisar la calma y la fortaleza que necesitamos, y que nos podemos ahorrar horas de esfuerzos… Eso es una ilusión.

Hay tanto para aprender y para conocer de nuestra propia persona!

“El maestro está dentro de ti” nos dicen. Pero se necesitan herramientas apropiadas y saberlas utilizar para acceder.

Un buen maestro te dará estas herramientas y te enseñará a usarlas.

¿Crees necesario, pues, la ayuda de un maestro? ¿Confiarias en él?

Todos, al principio, hacemos una idealización de las personas con las que empezamos un aprendizaje para que los tenemos admiración.

A la vez, les exigimos todo lo idealizado y nos olvidamos que son personas como nosotros, creyendo que no pueden fallar en nada. Esperamos que siempre estén a punto para darnos esa palabra, aquella presencia mágica que hemos imaginado o incluso buscamos aquella mano maternal que todo lo cura …

El lema de nuestra escuela es, Satyam (en nombre de la verdad) Shivam (en nombre de la bondad) Sundaram (en nombre de la belleza). Esto ya te garantiza que vas por buen camino.

Un maestro te habla siempre desde la verdad, y como decía el Maestro Jesús: “… y la verdad os hará libres”.

Como el aire puro de la montaña, la naturaleza es una gran maestra de la verdad; lo contrario está cargado de intereses, está contaminado “.

El trabajo que se hace desde el Kriya Yoga es precisamente por eso: para liberar la persona de todo lo que la ahoga, la confunde, la angustia, la contamina …

El único objetivo que tiene el Maestro es ayudarte a ser más TI, en mayúsculas, y no aquel “yo pequeñito” cargado de miedos y de autodefensas que tanto te hacen sufrir, para que puedas ser más libre!

¿Dónde se encuentra la verdad? La respuesta que buscas no está lejos, sólo hay que estar dispuesto a escuchar y no preocuparte, porque tu corazón ya la conoce y es valiente.

Descansa la mente que, si está agotada o dispersa no te llevará a nada bueno. Orienta tu brújula interna y camina tranquilo. No estarás solo.

La vida es energía, vibra desde el silencio, vibra desde la paz, vibra en armonía cuando nos sentimos íntimamente bien. El Kriya Yoga te enseñará a vivirlo.

Se trata de ver un poco más allá de los circunstancias y, como decía el Maestro Jesus:

“… entra en tu cámara y, en el silencio, te hablaré al corazón”

Este silencio limpio que encontramos en la interiorización nos da la respuesta. Descubrirás que todo es más sencillo.

Om Shanti