Foto Wari Om

año 2003. Se amplia la Sala de Meditación

Hasta hoy, la Sala de Meditación era un espacio integrado en el dojo o sala para la práctica.

Pero en poco más de 3 años, este espacio empieza a quedarse pequeño y tenemos que sacrificar la sala de exposiciones para crear un espacio de meditación y silencio.

Durante el verano trabajamos en familia para poder empezar el nuevo curso con una sala de meditación amplia y acogedora.

Compramos alfombras y taburetes de meditación y se cosen los “zafus” o cojines rellenos de lana natural.

Una vela siempre encendida, invita a conectar con la luz interior, esa que se mantiene al abrigo de las interferencias, en la intimidad.

Y como dijo el Maestro Jesús de Natzaret, un cuadro que dice:

“en el silencio te hablaré al corazón”

Realmente, estmaos muy contentos porque la meditación y el Kriya Yoga de cuyas iniciaciones se ocupa Swamini Danda, empiezan a echar raíces en nuestro pueblo.

Cada vez son más las personas que valoran y reconocen los beneficios de estos escasos 15 minutos meditando, antes de la clase o al terminar, en un momento de necesidad, para reencontrar la armonía y conectar con el silencio y la paz interior.